martes, 4 de octubre de 2011

“¿No ve lo que hace su hija? Se puede hacer daño…”

En muchas ocasiones nos encontramos con que los niños tienen un potencial que para nosotros resulta sorprendente. Nos superan. ¡Casi dan miedo! No siempre tengo la sensación de poder ser capaz de darles siempre una respuesta… saben más que yo. Son más inquietas, más inteligentes, están más informadas…

Suelo encontrarme con personas que se escandalizan porque parece que el dar libertad a nuestros hijos es una irresponsabilidad. No podemos dejar que suba al tobogán sola porque se caerá… He oído muchas veces que me decían “¿No ve lo que hace su hija? Se puede hacer daño…”

Aunque mi respuesta normalmente acostumbra a ser algo parecido a un “No me quedan manos porque son 5” y gano con ello una mirada confusa pero bastante compasiva; en realidad pienso que las conozco, a cada una de ellas, conozco su potencial, las he visto hacer ese ejercicio muchas veces y lo “dominan”. Me parece sano que asuman ciertos retos y que la creatividad les lleve a probar acrobacias como ésta. ¡Me divierte! Yo era igual y mis padres me dejaron cuerda…

Por otra parte suelen ser chiquilladas que les permiten conocer sus propios límites. Lo curioso es que empezaron subiendo un palmo, dos palmos y al ver que podían hacerlo me preguntaron… ME LO PREGUNTARON (aquí está el secreto – si es razonable las dejaré y ayudaré) yo estaba cerca y les dije que las sujetaba si se resbalaban. Ahora el único límite es que NO es correcto porque las paredes se manchan… Y LA GENTE NO LO ENTENDERIA.

Obviamente, descartando aquellas actividades que son realmente peligrosas: no las dejaría asomar medio cuerpo por una ventana, caminar sobre la barandilla del balcón, meter las manos en el horno, introducir unas tijeras en un enchufe, consumir drogas… etc., creo que no deja de ser otro ensayo.

Realmente… ¿No creéis que actualmente somos tan protectores que no les permitimos conocer sus limitaciones? ¿Qué les impedimos que experimenten? ¿Qué mermamos su creatividad? ¿Qué entorpecemos su madurez? ¿No los tratamos como niños indefensos hasta más allá de la adolescencia para luego soltarlos de golpe haciendo que se encuentren indefensos y desamparados?

No hay comentarios:

Publicar un comentario